Por qué esta diferencia en el trato a un presunto asesino…
El karateka de La Plata está preso porque lo acusan de haber matado a cuatro personas. (Pero nadie lo vio matar, no hay elementos de prueba en su contra, ni siquiera se pudo probar que estuvo en la escena del crimen en momentos en que se produjo la masacre. Se demostró por ADN que el asesino es otro. Ah, y algo obvio: no hay confesión de nada.)
La esposa de Soria esta libre aunque la acusan de haberle pegado un tiro en el ojo a su marido. (Confesó haberle disparado -aunque dijo que no quiso matarlo, como si fuera atenuante-, hay pruebas que podrían hacérsele pero no las hacen, y obviamente estuvo en la escena del crimen.)
En ambos casos el móvil es el mismo: los celos.
Esto demuestra lo injusto de la justicia argentina...
Morir dos veces…
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El país es un Kaos, y Kaos con K de Kirchner. Acá no hay accidentes, hay
corrupción, violencia contra un pueblo.
El “accidente” de Once hizo despertar u...



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