Gonza mendigaba en la estación de trenes de Flores el 31 de octubre pasado.
A Gonza lo trató de salvar el SAME en Yerbal y Bolivia, donde apareció tirado, entre las sombras de la tarde y la lluvia que caía.
Su madre, Patricia Nassel le dijo a los policías que debían cumplir con la burocrática tarea legal que a Gonza lo agredió un hombre que bajó del tren.
Con su rostro mojado por el llanto les dijo que el hombre se sacó a los golpes al mendigo de encima cuando se le aproximó a pedirle unas monedas en el andén del Sarmiento.
Al rato, Gonza se moría en el hospital Piñero.
La mamá de Gonza ya no estaba allí.
Fue ubicada en Moreno, en una sala de primeros auxilios. Intoxicada por paco.
Un testigo en la Capital Federal terminó de armar el rompecabezas:
"A Gonza lo acuchilló alguien que tenía una campera de lluvia con capucha" -dijo.
"Y lo apuñalaron en la calle, no dentro de la estación" - agregó.
La campera de lluvia colgaba de una pared en la salita de Moreno.
Su madre no había estado llorando por ese hijo único que se iba de la vida.
La humedad de su cara era por la lluvia.
Gonza fue asesinado por no recaudar suficiente, dictaminó la fiscal Felisa Krasucky.
Pienso, y me estremece hacerlo, pero creo que Gonza se encontró con lo mejor que le podría pasar...



1 comentarios:
Gustavo
Es realmente triste, estremecedor, y hasta indignante, lo que contás. Estoy anonadada. A lo que se está llegando Por Dios! matar un hijo por la droga, por el maldito paco. Una criatura que no tuvo, ni le dejaron tener, una oportunidad en la vida. Estoy hasta con bronca... Pero pienso lo mismo que vos, tanto en el título como en el final de tu nota.
Mercedes
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